Labio y paladar hendido en la Lactancia Materna

 ¿Qué es el Labio / Paladar hendido? ¿Cómo afecta en la lactancia?

El labio y paladar hendido (LPH) es una malformación congénita que ocurre cuando los tejidos que forman el labio y el paladar no se fusionan completamente durante el desarrollo fetal. Esto puede resultar en una apertura (hendidura) en el labio superior, el paladar (el techo de la boca) o ambos. 


Esta condición puede presentar desafíos significativos tanto para el bebé como para los padres, particularmente en lo que respecta a la alimentación y la lactancia. El amamantamiento en el niño que nace con labio y paladar hendido implica problemas frecuentes que debemos tomar en cuenta para lograr el éxito. Estas madres requieren un apoyo especial que las lleve a superar el problema emocional, aceptar el nacimiento del niño con esta malformación y poder integrarlo a la dinámica familiar en forma adecuada.



Dificultades en la alimentación...

La alimentación es difícil para los niños con LPH (labio / paladar hendido) debido a la dificultad para crear el vacío necesario para la succión. Esto puede resultar en una ingesta insuficiente de leche, lo que puede llevar a alteraciones en el peso y la talla del niño. Además, los niños con LPH son más propensos a sufrir infecciones respiratorias altas y otitis media debido a la comunicación anormal entre la cavidad oral y la nasal. La otitis media puede ser especialmente preocupante ya que puede afectar la audición y, consecuentemente, el desarrollo del habla.

La desnutrición y las infecciones recurrentes pueden comprometer seriamente la salud del niño, haciendo necesario un seguimiento médico riguroso. Las madres deben estar preparadas para enfrentar estas dificultades, recibiendo el apoyo necesario para asegurar que el bebé reciba una nutrición adecuada. 


Intervenciones quirúrgicas y multidisciplinarias

El tratamiento del labio y paladar hendido generalmente requiere intervenciones quirúrgicas múltiples. La primera cirugía para reparar el labio generalmente se realiza cuando el bebé tiene entre 3 y 6 meses de edad, mientras que la reparación del paladar suele hacerse entre los 9 y 18 meses. Estas cirugías son cruciales para mejorar la capacidad del niño para alimentarse, hablar y oír.

La queiloplastía es una cirugía que corrige el labio hendido y es crucial para mejorar la capacidad del niño para alimentarse. Estudios han demostrado que los niños alimentados al seno materno en el posoperatorio de queiloplastía muestran una mejor ganancia de peso en comparación con aquellos alimentados con cuchara.

Además de las cirugías, el tratamiento de LPH implica la participación de un equipo multidisciplinario que incluye cirujanos, pediatras, especialistas en otorrinolaringología, ortodoncistas, logopedas y psicólogos. 

Esto incluye técnicas específicas para mejorar la alimentación y el uso de dispositivos como placas obturadoras para ayudar en la succión.

Este enfoque integral es necesario para abordar todas las complicaciones asociadas con la condición, como caries, problemas de dicción y desarrollo del lenguaje, y necesidades emocionales y psicológicas tanto del niño como de la familia.


Beneficios de la lactancia materna

La lactancia materna es fundamental para los niños con LPH por varios motivos. La leche materna proporciona todos los nutrientes necesarios y anticuerpos que protegen al bebé contra infecciones. Esto es especialmente importante para los niños con LPH, que son más susceptibles a infecciones respiratorias y de oído.

Apego Inmediato

El apego inmediato es crucial para el desarrollo emocional del niño y el bienestar de la madre. Fomentar el contacto piel con piel inmediatamente después del nacimiento ayuda a fortalecer el vínculo entre madre e hijo, promoviendo una lactancia exitosa. El contacto temprano no solo beneficia al bebé en términos de seguridad emocional y regulación de la temperatura corporal, sino que también estimula la producción de leche en la madre.

Pecho como Primer Alimento

El pecho debe ser el primer alimento del recién nacido. La leche materna no solo proporciona la nutrición ideal sino también anticuerpos esenciales que protegen al bebé contra infecciones y enfermedades. Los primeros días de lactancia, conocidos como el período del calostro, son particularmente importantes, ya que el calostro está lleno de inmunoglobulinas y nutrientes esenciales que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico del bebé.

Además, la lactancia materna ayuda a prevenir alteraciones gastrointestinales y alergias. El acto de succión durante la lactancia también promueve un adecuado desarrollo oro motor, beneficiando la dicción y el desarrollo neurológico y visual del niño. 


Amamantamiento en niños con LPH

El niño con labio y paladar hendido que tiene el paladar íntegro puede amamantarse, aunque con ciertas dificultades. La principal barrera es la incapacidad para mantener un sellado adecuado debido a la hendidura en los labios, lo que rompe el vacío necesario para una succión eficiente. Una técnica útil para mejorar la prensión es que la madre tape el defecto con su dedo, asegurando que la hendidura quede siempre hacia arriba.

Este proceso requiere paciencia y práctica, y las madres deben ser apoyadas y guiadas por profesionales en lactancia. El éxito en la lactancia también depende del tipo y la severidad de la hendidura.

Dificultades en la prensión y succión

La magnitud del defecto del LPH puede variar, afectando la capacidad del niño para alimentarse. Las hendiduras pueden ser unilaterales, bilaterales o acompañadas de paladar hendido. Los niños con estos defectos suelen tener una prensión deficiente y un espacio reducido en el paladar para la succión mecánica, lo que dificulta aún más la alimentación.

En estos casos, la colocación de una placa obturadora durante las primeras semanas de vida puede ser extremadamente beneficiosa. Esta placa actúa como un techo artificial del paladar, permitiendo una mejor succión y reduciendo el paso de leche a la cavidad nasal. La mejora en la alimentación con una placa obturadora puede resultar en un aumento de peso más adecuado. 

Intervenciones para Mejorar la Alimentación

Existen diferentes intervenciones para apoyar a los niños con labio y paladar hendido:

  • Posición vertical: Mantener al bebé en una posición vertical al amamantar puede facilitar la succión y reducir el riesgo de que la leche entre en la cavidad nasal.
  • Dirigir el pecho adecuadamente: Dirigir el pecho hacia el piso de la boca o el pezón hacia el lado menos afectado puede mejorar la prensión.

  • Formación de una cresta: Formar una cresta con el dedo para facilitar la succión puede ser útil.


  • Expresión manual de leche: Exprimir la leche directamente en la boca del niño puede ayudar en los casos en que la succión es particularmente difícil.


  • Placa obturadora: Colocar una placa obturadora lo antes posible puede mejorar la succión y disminuir el paso de la leche a la cavidad nasal.


  • Suplementación adecuada: Suplementar con leche materna o fórmula usando vasito, mamila especial o suplementador casero o comercial es importante. Se debe alimentar de 8 a 12 veces al día.

Pros y Contras del Suplementador

El suplementador tiene pros y contras: es de bajo costo y permite dar leche materna, pero puede ocasionar que el bebé no succione si no pasa la leche a chorro. Es importante que las madres entiendan cómo usar estos dispositivos correctamente y estén atentas a cualquier signo de problemas en la alimentación.



Señales de Transferencia de Leche Adecuada

Las madres deben estar conscientes de los signos de transferencia de leche adecuada:


  • Pérdida de peso no mayor al 7 % durante los primeros 10 días.
  • Evacuaciones amarillentas con grumos, más de tres en 24 horas, después del primer día de vida.
  • Orina seis veces al día.
  • Recupera su peso entre los 10 y 14 días.
  • Se escucha como traga durante la alimentación.

Reconocer estos signos es crucial para asegurar que el bebé está recibiendo suficiente leche y para intervenir rápidamente si hay algún problema. La monitorización constante y el apoyo de los profesionales de la salud son esenciales en este proceso.


Apoyo íntegro a la madre

Es indispensable apoyar a las madres, mostrando cómo deben extraerse la leche, ya sea de forma manual o con un sacaleche. El precio de un buen sacaleche se compensa con el ahorro en la compra de fórmulas en 20 a 30 días. Además, se debe orientar sobre la conveniencia de algunas bombas y la posible necesidad de suplementar al bebé si después de 45 minutos de succión continúa con hambre.

Las madres necesitan un apoyo integral que incluya asesoramiento emocional y técnico para manejar la lactancia, especialmente en casos de labio y paladar hendido. El apoyo de un equipo multidisciplinario, que incluya pediatras, cirujanos, especialistas en lactancia y psicólogos, es fundamental para el éxito de la lactancia y el bienestar del bebé y la madre. Además, la educación continua sobre las técnicas de lactancia y el manejo de los desafíos específicos asociados con LPH puede empoderar a las madres, ayudándolas a sentirse más seguras y capacitadas en su papel.


Seguimiento del Crecimiento y Desarrollo

El crecimiento y desarrollo son cruciales, ya que estos niños no suelen tener otros problemas si se tratan adecuadamente. Es importante no esconderlos, hablarles, cantarles, permitirles movimiento, no taparlos de más y que asistan a una escuela regular.


Fomentar un entorno de apoyo y amor es esencial para el desarrollo emocional y social del niño. La integración en actividades normales y la participación en la educación regular ayudan a los niños con LPH a desarrollarse de manera saludable y a llevar una vida plena.

El seguimiento de estos niños implica vigilar peso y talla: a los 7 días, 14 días, al mes, cada mes hasta cumplir 12 meses, luego a los 18 meses, a los 2 años y posteriormente anualmente. Este seguimiento es crucial para detectar cualquier problema de crecimiento o desarrollo a tiempo y tomar las medidas necesarias para abordarlo.

Es importante que los padres estén informados sobre la importancia de estas visitas de seguimiento y que colaboren activamente con los profesionales de la salud para asegurar el bienestar del niño.


BIBLIOGRAFÍA:

-Martínez, A. (2015). Lactancia en el niño con labio y paladar hendido. Lactancia Materna. CUAIEED/Facultad de Medicina-UNAM.

-Sesión de práctica n° 12  lactancia materna con labio leporino. (2021, 23 agosto). [Diapositivas]. SlideShare. https://es.slideshare.net/slideshow/sesin-de-prctica-n-12-lactancia-materna-con-labio-leporino/250034967

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