Niño que no aumenta de peso

Niño que no aumenta de peso


Uno de los desafíos más comunes y preocupantes durante la lactancia materna es cuando un bebé no aumenta de peso como se esperaba. Este problema puede deberse a múltiples factores, y es esencial identificar la causa subyacente para tomar las medidas correctivas adecuadas. A continuación, exploraremos en detalle las posibles causas, técnicas de alimentación recomendadas, y la importancia de las gráficas de crecimiento para monitorear el progreso del bebé.


Causas

1. Problemas de succión:

  • Agarre incorrecto: Un agarre inadecuado puede dificultar que el bebé extraiga suficiente leche del pecho. Un buen agarre implica que el bebé tenga la boca bien abierta, cubriendo tanto el pezón como una parte significativa de la areola. Los labios deben estar hacia afuera y no debería haber dolor para la madre.
  • Debilidad en la succión: Algunos bebés pueden tener problemas neuromusculares o condiciones como el síndrome de Down que afectan su capacidad para succionar con fuerza suficiente. En estos casos, se puede necesitar la ayuda de un especialista en lactancia para evaluar y corregir la técnica de succión.

2. Mala técnica de lactancia:

  • Posición incorrecta: La posición del bebé durante la lactancia es crucial. Las posiciones recomendadas incluyen la posición de cuna, cuna cruzada, y de balón de fútbol. Cada una de estas posiciones puede ayudar a mejorar el agarre y la transferencia de leche.
    • Ejemplo: En la posición de cuna, la madre sostiene al bebé con el brazo del mismo lado del pecho que está ofreciendo. En la posición de balón de fútbol, el bebé está a un lado de la madre, con sus piernas hacia atrás, lo que puede ser útil para las madres con cesárea o aquellos con pechos grandes.
  • Frecuencia de alimentación insuficiente: A veces, los bebés no se alimentan lo suficiente debido a un horario rígido. Es importante alimentar a demanda, respondiendo a las señales de hambre del bebé, que pueden incluir chuparse las manos, moverse mucho o buscar el pecho.
3. Problemas de salud subyacentes:
  • Infecciones: Infecciones como infecciones urinarias o respiratorias pueden afectar el apetito del bebé y su capacidad para ganar peso.
  • Trastornos gastrointestinales: Condiciones como la enfermedad celíaca, la intolerancia a la lactosa o el reflujo gastroesofágico pueden dificultar la absorción adecuada de nutrientes.
  • Trastornos metabólicos: Algunos bebés pueden tener trastornos metabólicos que interfieren con la ganancia de peso. Estos pueden incluir problemas con el metabolismo de los carbohidratos, las grasas o las proteínas.
Identificación y Tratamiento
  • Infecciones urinarias: Los síntomas pueden incluir fiebre, irritabilidad, vómitos y falta de apetito. El diagnóstico se confirma mediante un análisis de orina y cultivo. El tratamiento generalmente consiste en antibióticos específicos basados en la sensibilidad del patógeno identificado.
  • Infecciones respiratorias: Estas pueden incluir resfriados comunes, bronquiolitis y neumonía. Los síntomas pueden ser fiebre, tos, dificultad para respirar y falta de apetito. El tratamiento varía según la gravedad e incluye desde cuidados de apoyo (hidratación y control de fiebre) hasta antibióticos si se sospecha una infección bacteriana.

  • Enfermedad celíaca: Los síntomas incluyen diarrea crónica, distensión abdominal y retraso en el crecimiento. Se diagnostica a través de pruebas serológicas y biopsia intestinal. El tratamiento es una dieta estricta sin gluten.
  • Intolerancia a la lactosa: Los síntomas pueden ser hinchazón, diarrea y dolor abdominal. Se puede diagnosticar mediante pruebas de aliento de hidrógeno y pruebas de intolerancia a la lactosa. El tratamiento implica el uso de fórmulas sin lactosa o suplementos de lactasa.
  • Reflujo gastroesofágico: Los síntomas incluyen regurgitación frecuente, irritabilidad y dificultades para alimentarse. El diagnóstico puede incluir estudios de pH y pruebas de imagen. El tratamiento puede incluir ajustes en la posición durante y después de la alimentación, espesamiento de la fórmula y, en casos más severos, medicamentos como inhibidores de la bomba de protones o H2 bloqueadores.
  • Diagnóstico temprano: Los trastornos metabólicos suelen diagnosticarse mediante pruebas de detección neonatal. Los síntomas pueden incluir problemas de crecimiento, letargo y vómitos.
  • Tratamiento específico: Cada trastorno tiene su tratamiento específico que puede incluir dietas especiales, suplementos enzimáticos y, en algunos casos, medicamentos. Por ejemplo, en la galactosemia, se elimina la galactosa de la dieta; en la fenilcetonuria (PKU), se limita la fenilalanina.
Mejora del Estado Nutricional
  • Hidratación adecuada: Asegurar una buena hidratación para prevenir la deshidratación, especialmente durante episodios de fiebre y vómitos.
  • Frecuencia de alimentación: Ofrecer comidas pequeñas y frecuentes para mantener el aporte calórico.
  • Alimentos ricos en nutrientes: Proporcionar alimentos que sean fáciles de digerir pero ricos en calorías y nutrientes para ayudar a la recuperación y ganar peso.
  • Dietas especializadas: Implementar dietas adecuadas según el trastorno específico (sin gluten para la celíaca, sin lactosa para la intolerancia).
  • Suplementos nutricionales: En algunos casos, se pueden necesitar suplementos vitamínicos y minerales para compensar las deficiencias nutricionales.
  • Ajustes en la alimentación: Para el reflujo, evitar sobrealimentar y mantener al bebé en una posición erguida durante y después de las comidas.
  • Monitoreo constante: Seguimiento regular con un especialista en metabolismo para ajustar la dieta y los tratamientos según las necesidades del bebé.
  • Apoyo nutricional: Utilizar fórmulas y alimentos especializados diseñados para las necesidades específicas del trastorno metabólico.
  • Educación a los padres: Capacitar a los padres sobre cómo manejar la dieta y los tratamientos en casa para asegurar una adherencia estricta y mejorar el crecimiento y desarrollo del bebé.

Técnicas de Alimentación

Para mejorar la ganancia de peso del bebé, es esencial emplear técnicas de alimentación adecuadas. Aquí hay algunas recomendaciones y ejemplos prácticos:

1. Posición correcta y agarre adecuado:

  • Ejemplo: Asegúrate de que el bebé esté bien posicionado con su cuerpo completamente alineado con el de la madre. El bebé debe estar "vientre con vientre" con la madre, y la cabeza del bebé debe estar en línea recta con su cuerpo. El agarre debe incluir una parte significativa de la areola en la boca del bebé, no solo el pezón.
  • Técnica: Usa la técnica de "C" con la mano para sostener el pecho, posicionando el pulgar por encima de la areola y los otros dedos por debajo para guiar el pezón hacia la boca del bebé.

                                                                               2. Ofrecer ambos pechos en cada toma:

  • Ejemplo: Comienza alimentando al bebé con un pecho hasta que parezca satisfecho o la succión se ralentice. Luego, ofrece el segundo pecho. Alternar los pechos no solo asegura una ingesta suficiente de leche, sino que también ayuda a mantener una producción de leche equilibrada.
  • Técnica: Anota cuál pecho fue el último que se ofreció en cada toma para comenzar con el otro en la siguiente sesión.




3. Alimentar a demanda:

  • Ejemplo: Responde a las señales de hambre del bebé, como chuparse las manos, abrir la boca y girar la cabeza buscando el pecho (reflejo de búsqueda). Alimentar a demanda puede significar alimentar cada 2-3 horas durante el día y la noche, especialmente en los primeros meses.
  • Técnica: Permite que el bebé determine la duración de cada toma, en lugar de limitar el tiempo en el pecho.



Interpretación de las Gráficas de Crecimiento en la Práctica Clínica: Niñas y Niños



Durante una visita pediátrica de control para una niña, el proceso comienza con la medición precisa de su peso. Para esto, se utiliza una báscula adecuada y se asegura que la niña se encuentre sin zapatos para una medida exacta. Una vez obtenido el peso, se calcula la edad exacta de la niña en meses, para aquellas menores de dos años, y en años y meses para las mayores.

Se localiza la edad de la niña en la base de la gráfica (eje X) y el peso en el eje vertical (eje Y). El punto de intersección entre la edad y el peso de la niña se marca en la gráfica. Este punto se compara con las líneas de Z-score, que representan diferentes percentiles y desviaciones estándar de la media.

Interpretación de los Resultados

Las líneas en la gráfica representan desviaciones estándar de la media del peso para la edad. La línea central, o Z-score 0, representa el peso medio para la edad. Una niña cuyo peso se encuentra en esta línea tiene un peso promedio en comparación con la población de referencia. Las líneas superiores (+1, +2, +3 Z-scores) indican pesos por encima del promedio, mientras que las líneas inferiores (-1, -2, -3 Z-scores) indican pesos por debajo del promedio.

Peso dentro de +1 a -1 Z-scores: Si el punto marcado está dentro de esta franja, el peso de la niña se considera dentro del rango normal y saludable. Esto indica que la niña está creciendo adecuadamente en comparación con sus pares.

Peso por debajo de -2 Z-scores: Si el punto está en o por debajo de esta línea, se considera bajo peso para la edad. Esta situación puede indicar desnutrición u otros problemas de salud que necesitan ser abordados. Se discutirá con los padres posibles causas y medidas correctivas, como mejorar la técnica de lactancia, aumentar la frecuencia de las tomas o evaluar problemas de salud subyacentes.

Peso por encima de +2 Z-scores: Un punto en o por encima de esta línea indica sobrepeso para la edad. Esto podría ser un indicio de riesgo de obesidad. 
























Al igual que con las niñas, las líneas en la gráfica para niños representan desviaciones estándar de la media del peso para la edad. La línea central, o Z-score 0, representa el peso medio para la edad. Un niño cuyo peso se encuentra en esta línea tiene un peso promedio en comparación con la población de referencia. Las líneas superiores (+1, +2, +3 Z-scores) indican pesos por encima del promedio, mientras que las líneas inferiores (-1, -2, -3 Z-scores) indican pesos por debajo del promedio.

Peso dentro de +1 a -1 Z-scores: Si el punto marcado está dentro de esta franja, el peso del niño se considera dentro del rango normal y saludable. Esto indica que el niño está creciendo adecuadamente en comparación con sus pares.

Peso por debajo de -2 Z-scores: Si el punto está en o por debajo de esta línea, se considera bajo peso para la edad. Esta situación puede indicar desnutrición u otros problemas de salud que necesitan ser abordados. El pediatra discutirá con los padres posibles causas y medidas correctivas, como mejorar la técnica de lactancia, aumentar la frecuencia de las tomas o evaluar problemas de salud subyacentes.

Peso por encima de +2 Z-scores: Un punto en o por encima de esta línea indica sobrepeso para la edad. Esto podría ser un indicio de riesgo de obesidad. 

Gráfica de Niñas - Peso para la Edad (Birth to 5 Years)

La gráfica de peso para la edad en niñas muestra una distribución de peso que sigue una curva normal, con la mayoría de las niñas cayendo entre -1 y +1 desviaciones estándar (Z-scores) de la media. Sin embargo, se observa que un porcentaje significativo de niñas está por debajo de -2 Z-scores, lo que indica bajo peso.

Gráfica de Niños - Peso para la Edad (Birth to 5 Years)

La gráfica de peso para la edad en niños también sigue una curva normal, con la mayoría de los niños dentro de -1 y +1 Z-scores. Similar a las niñas, hay un porcentaje de niños que se encuentran por debajo de -2 Z-scores, indicando bajo peso.

Comparativa

  1. Porcentaje de Niños y Niñas fuera del Rango Adecuado de Peso:

    • En general, tanto en niñas como en niños, aproximadamente un 5-10% se encuentran por debajo de -2 Z-scores, lo que indica bajo peso.
    • La prevalencia de bajo peso tiende a ser ligeramente mayor en niñas en comparación con niños.
  2. Diferencias en la Distribución del Peso:

    • Las niñas tienden a una distribución de peso ligeramente diferente a la de los niños, con una proporción ligeramente mayor de niñas por debajo de -2 Z-scores.
    • Esta diferencia puede atribuirse a diferencias biológicas y genéticas en el crecimiento y desarrollo entre géneros.
      • Posibles Soluciones desde la Lactancia Materna

        1. Promoción de la Lactancia Materna Exclusiva: La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida ha demostrado ser fundamental para el crecimiento y desarrollo saludable de los niños. Promover y apoyar la lactancia materna exclusiva puede ayudar a prevenir el bajo peso en bebés.

        2. Asesoramiento y Apoyo a las Madres: Proporcionar asesoramiento y apoyo adecuados a las madres sobre técnicas de lactancia materna, posición correcta del bebé durante la alimentación y frecuencia de las tomas puede mejorar la efectividad de la lactancia y garantizar una adecuada ingesta de nutrientes para el bebé.

        3. Monitoreo del Crecimiento: Es importante que los profesionales de la salud monitoreen regularmente el crecimiento de los niños, especialmente durante los primeros años de vida. Esto permite identificar de manera temprana cualquier problema de crecimiento y abordarlo de manera adecuada.

        4. Suplementación Nutricional si es Necesario: En casos donde la lactancia materna exclusiva no sea suficiente para mejorar el peso del bebé, se puede considerar la suplementación con fórmulas infantiles recomendadas por un profesional de la salud.

        5. Educación sobre Alimentación Complementaria: A partir de los seis meses, se debe introducir la alimentación complementaria de manera adecuada y segura. Educar a los padres sobre cómo hacerlo puede garantizar una nutrición adecuada para el bebé.

Referencias bibliograficas:


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